Cómo preparar tu casa para el otoño
En unos días termina el verano, y poco a poco van bajando las temperaturas, los días son mas cortos y pasamos mas tiempo en casa. Por lo que es el momento perfecto para ver cómo preparar tu casa para el otoño con una pequeña reforma que va ha marcar la diferencia.
A veces no son necesarias grandes obras ni tirar la casa por la ventana, simplemente con hacer algunos ajustes vas a mejorar mucho la calidad de vida y el confort en tu hogar.

Cambios que puedo realizar sin necesidad de grandes obras
Además algunos de estos cambios van a mejorar la eficiencia energética y la estética de tu casa.
1. Aísla mejor tus ventanas y puertas
Si estás todo el día con la calefacción puesta a tope y sigues teniendo frío, lo más seguro es que se te esté escapando el calor por alguna esquina. Unas ventanas mal aisladas pueden perder hasta el 30% de la energía.
Colocando unos burletes, instalando doble acristalamiento o incluso renovando las persianas puedes mantener la casa más cálida y reducir la factura de la calefacción.
Puede que este no sea tu momento para hacer una inversión a largo plazo y no quieras cambiar las ventanas. Lo que puedes hacer es poner láminas aislantes transparentes que son fáciles de instalar y pueden ayudar un poco a mejorar el aislamiento, nunca será lo mismo pero algo ayudará.
2. Revisa la calefacción antes del frío
Seguro que si se te ha fallado alguna vez el aire acondicionado del coche ha sido justo en verano ¿no?. Es lógico, las cosas se rompen (o nos damos cuenta de que fallan) cuando las estamos utilizando.
Por eso es tan importante que ahora que todavía no hace frío revises la caldera y los radiadores para evitar averías en los meses más duros.
Una pequeña inversión que te hará optimizar el consumo durante el invierno puede ser un termostato programable, conseguirás un hogar con una temperatura mucho más confortable.
3. Mejora la iluminación interior
Durante el verano nos aprovechamos de la gran cantidad de horas de luz que nos da la luz solar, conforme se acerca el invierno tenemos que encender muchas más horas las luces y al final se nota en nuestra factura de la luz.
Una idea para aprovechar mayor parte de la energía es cambiar las bombillas tradicionales por LED. Estas convierten entre el 80% y el 90% de la energía en luz, por lo que necesitarán menos energía para funcionar y tendrás un gran ahorro en la factura.
Otra forma de aclimatar tus espacios a las necesidades del momento es instalar luces cálidas regulables, recuerda que es importante que cada estancia de la casa tenga la iluminación necesarias para la actividad que se realizar en ellas. A veces compartimos habitación para diferentes actividades, como estudiar en el dormitorio, por eso es tan interesante poder regular la intensidad e incluso la calidez de las luces.
4. Renueva la pintura en tonos acogedores
Algo que influye mucho en el confort que tenemos en casa al igual que la iluminación es el tono de las paredes (y techos). Puede que la vivienda necesite una mano de pintura o que en el momento que se pintó no tuvierais en cuenta algunos detalles que marcan la diferencia.
Los colores alteran la percepción de los espacios de la siguiente manera:
- Los colores claro amplían visualmente el espacio y dan más luz. Son tu mejor aliado si la estancia es pequeña.
- Los colores oscuros, al contrario que los claros, reducen el espacio, pero generan mayor intimidad y una sensación acogedora.
- Los colores brillantes o intensos le dan dinamismo a la habitación. Estos son mas recomendables utilizarlos en paredes puntuales o como detalles decorativos.
Pero esto no termina aquí… los colores también afectan a nuestro estado psicológico y emocional:
- Los colores claros trasmiten calma y limpieza. Son perfectos para dar sensación de orden y luminosidad.
- Los colores cálidos, como el amarillo, naranja, rojo suave o terracota, generan energía, vitalidad y cercanía. Es ideal para zonas sociales como el salón o la cocina.
- Los colores fríos aportan serenidad, frescura y concentración. Funcionan muy bien en dormitorios, baños y despachos.
- Los colores oscuros transmiten elegancia y sofisticación.
Con todos estos datos vas a poder elegir el tono que mejor se adapte a lo que necesitas en cada espacio.
5. Dale vida a los suelos
Si tus suelos están tristes y sin brillo puedes optan por poner suelos laminados o vinílicos que son fáciles de instalar, además de añadir alfombras que darán un ambiente mas personalizado y acogedor, y te ayudarán a tener los pies mas calientes si eres de andar sin zapatillas.
6. Aprovecha para ordenar y ganar espacio
Una vez que termina el verano y empiezan a llegar a estas tardes lluviosas en las que no sabes que hacer aparte de peli y manta es el momento de guardar toda la ropa de verano y cambiar de armario.
Y una vez que sacas y revuelves todo aprovecha para ganar espacio. Lo que no necesites, descártalo, la mayoría de las personas guardamos muchas mas cosas de las que necesitamos. Si aun así no tienes todo el espacio que quieres instala estanterías, muebles a medida y aprovecha todos los rincones de tu hogar.
7. Detalles que suman calidez
También puedes aprovechar esos momentos para hacer una pequeña redecoración más acorde con la estación del año añadiendo cortinas más gruesas, cojines mullidos o de pelo, mantas en el sofá… Todo lo que vaya con tu estilo de vida y personalidad que ayude a darle más calidez a tu hogar.
Pequeños cambios – Grandes diferencias
Como hemos visto hay pequeños cambios estratégicos que podemos hacer en nuestro hogares para que sean mas acogedores, además de aumentar nuestro ahorro y bienestar.
Con toda esta información y la que tu quieras añadir, haz un pequeño Checklist con cosas sencillas pero importantes para hacer para que los días más cortos y el frío no te pillen de sorpresa.
Si con estos pequeños cambios no es suficiente y tu hogar necesita una vuelta entera…